Desde el fondo de nuestra cultura, cuando un negocio no estaba claro se decía "es un negocio chino". La sabiduría de nuestros mayores indicaba de esa forma que cualquier cosa podía pasar con un negocio mal concertado o improvisado.
Mal concertado o improvisado por impericia, por irresponsabilidad o porque quienes intervienen en el negocio no son de confiar.
Dicho esto, comento que la primera noticia sobre este tema la da el gobernador Saiz a la vuelta de su viaje a China en octubre de este año. Dice, palabras más palabras menos, que han logrado un acuerdo con el gobierno de una provincia china para producir soja en 200.000 hectáreas bajo riego.
La siguiente vez que aparece en un medio público algo sobre el tema es en un reportaje que le hace José Antonio Díaz, de la revista "Noticias", a Carlos Spadone, conocido empresario de la época menemista. Éste menciona que hay un desembarco de capitales chinos en Latinoamérica y entre los destinos menciona "el acuerdo con Río Negro para producir soja en 200.000 hectáreas irrigadas de manera artificial". (Revista "Noticias" 11/12/10)
Con el correr de los días se cambia el destino ante la reacción de los ambientalistas por la soja y el glifosato, que es parte de las prácticas culturales de esa especie, y en medio de un mar de incertidumbres se empieza a hablar del "megaproyecto agroalimentario".
Finalmente se dio a conocer el "Acuerdo de cooperación para el proyecto de inversión agroalimenticio..." firmado por el gobernador Saiz con Yue Gang Weng, presidente de Strong Energy SA. Esto es: la provincia de Río Negro firma con la empresa Strong Energy SA, a la que había encargado la búsqueda de inversores de la República Popular China, un acuerdo de cooperación. Nótese que se firma con un agente que no es el inversor sino al que se le encargó buscar inversores. ¿Qué validez tiene esta firma?
De la misma forma, se firma el "Convenio de cooperación para la presentación de una propuesta de inversión para la instalación de una nueva terminal portuaria en el área de San Antonio Este", también firmado por Saiz y Yue Gang Weng por Strong Energy SA. Recién en el "Anexo del convenio Nº 101.016" aparece la firma del Sr. Qian Bai Mo, presidente de Heilongjiang Beidahuang State Farms Business Trade Group Co. Ltd., empresa que se supone "la inversora".
Toda la arquitectura montada en torno al "negocio chino" flaquea por el lado de las formalidades. Se acuerda y conviene con Strong Energy, pero en realidad el inversor es otro... se firmó con alguien que en todo caso es un intermediario puesto por el propio gobierno de Río Negro y no por el gobierno chino.
Una vez puesto en claro que el acuerdo y los convenios firmados carecen totalmente de validez, y con el fin de caracterizar la responsabilidad de los gobernantes de Río Negro, veamos qué se supone que "pone" cada una de las partes y en qué beneficia el negocio a Río Negro.
La provincia "pone":
• el estudio y la documentación del proyecto sobre aprovechamiento del río Negro medio
• las tierras disponibles sin explotación, pero con obras de riego en el "Valle del Idevi" –unas 20.000 hectáreas–
• toda la información para relevar la inversión necesaria para la explotación de los siguientes valles:
- Colonia Josefa: 50.000 hectáreas
- Negro Muerto: 74.000 hectáreas
- Guardia Mitre: 38.000 hectáreas
- Margen Norte: 31.500 hectáreas
- La Japonesa: 41.000 hectáreas
Esto hace un total de 254.500 hectáreas y da la dimensión del "negocio", ya que son más del doble de las que actualmente tiene la provincia bajo riego. Por otra parte, la provincia:
• se obliga a dictar las normas que conduzcan a la total exención impositiva provincial
• pone a disposición de la otra parte "todos los técnicos de la autoridad de aguas a fin de colaborar con los técnicos chinos"
• gestionará para que la otra parte tenga a su disposición el uso del aeropuerto de SAO
A cambio de todo lo cual la parte china se obliga a:
• "realizar las tareas para asegurar la siembra de los productos que ella seleccione para la próxima cosecha anual" y a
• "presentar a la provincia dentro de los 120 días un cronograma de trabajo a fin de que el DPA proceda a aprobar los proyectos"
Adicionalmente, mediante el convenio de cooperación la provincia pone a disposición "todos los antecedentes y estudios realizados para proyectar una nueva terminal portuaria en los terrenos afectados para tales fines". Y la más amplia colaboración para la presentación del proyecto a través del ente regulador del puerto de San Antonio Este.
Para redondear la cosa, la provincia le pide a la parte china que "proponga la cantidad de años que solicita deberá tener la concesión de la nueva terminal con la posibilidad de un acuerdo de ampliación a conformidad de las partes a su vencimiento". En un anexo ampliatorio la provincia brinda sin cargo alguno parte de la zona portuaria del actual puerto de San Antonio Este por 50 años... para construir la nueva terminal.
El argumento de que la provincia alienta las inversiones debe verse contra la información que indica que recientemente una empresa nacional radicada hace tiempo en Viedma solicitó la ampliación de espacios en el puerto de SAE y ante la negativa se trasladó a Bahía Blanca, lo que indica que no se promocionan las inversiones si no hay un interés por detrás o... son de algún amigo.
Por último, y por si lo anterior fuera poco, la provincia "brindará sin cargo alguno tres mil hectáreas de tierra para la realización de un campo experimental de cultivos... etcétera". Nótese que las actuales experimentales del INTA (Guerrico) y la provincia (Idevi) tienen alrededor de 150 hectáreas para uso de investigación y experimentación...
Decir que lo acordado por la provincia es a todas luces un negocio chino y que da vergüenza ajena es quedarse cortos. El regalo de patrimonio rionegrino –el uso de tierras y aguas– es tan leonino que se puede pensar lo peor sin temor a equivocarse.
La Legislatura de Río Negro debería accionar en defensa de los derechos vulnerados retrotrayendo y declarando inválido todo lo firmado.
La Justicia, por su parte, debería actuar de oficio ante el intento de perpetrar una exacción del patrimonio de los rionegrinos por parte de funcionarios inescrupulosos y que de no actuar con celeridad se corre el peligro de llegar a un conflicto del área del Derecho Internacional Público.
(*) Ing. agrónomo y Lic. en Ciencia Política. Extensión Universitaria Sede Atlántica. Universidad Nacional de Río Negro